El 15 de noviembre de 2020 entró en vigor la Ley para la transformación digital del sistema financiero (también conocida como Ley Sandbox), que impulsará tanto la innovación financiera como regulatoria en España.
La innovación tecnológica de los últimos años en el ámbito financiero con el uso del big data, internet de las cosas, blockchain, inteligencia artificial… y el cambio en la demanda que busca mayor flexibilidad, eficiencia, servicios a la carta, con intensa preferencia por los dispositivos móviles, está suponiendo una reconfiguración en el sector financiero que debe contar la intervención de los poderes públicos para favorecer la innovación tecnológica en condiciones de seguridad.
El sandbox regulatorio responde a esta necesidad, y para ello se ha articulado un espacio controlado y delimitado de pruebas proyectos tecnológicos de innovación financiera bajo la supervisión de las autoridades competentes, (Dirección General de Seguros, Banco de España, y Comisión Nacional del Mercado de Valores).
Considerando la potencialidad transformadora de la regulación financiera que tiene la Ley, la particularidad de la exención de aspectos regulatorios a los participantes admitidos en el espacio controlado de pruebas, y el régimen de obligaciones y responsabilidades que establece la norma, es necesario analizar en profundidad distintos aspectos críticos de la regulación en las distintas fases de los proyectos: Acceso al espacio controlado de pruebas, seguimiento y régimen de salida.
El análisis de la regulación de cada una de las fases del proyecto permitirá conocer los factores determinantes de la configuración jurídica de la Ley, que son de interés no sólo para los promotores que presenten solicitud de acceso al sandbox sino también a los potenciales usuarios que decidan participar en una o varias pruebas del proyecto